Madre mía

por | 6 May, 2018 | Series

Madre no hay más que una. Y en algunas ocasiones dan ganas de contestar “afortunadamente”. Con motivo del Día de la Madre, he decidido dejar a un lado mi lado más “dulce” y hacer una recopilación de madres, que ofrecen una imagen totalmente opuesta a lo que se espera de ellas, y que van desde la simple antipatía a la maldad personificada, aunque lo que más abunda es la ambición desmedida. Y hay más de las que parece. Así que voy a señalar sólo aquellas de series que actualmente se encuentran en emisión (aunque algunas en su última temporada).

Por cierto, Feliz día de la Madre.

Regina Mills (Érase una vez)

Si un personaje ha sabido adaptarse a lo tiempos, y evolucionar, esta ha sido la Reina Malvada de Storybroke. Nadie ha olvidado a aquella alcaldesa retorcida, incapaz de querer a nadie, incluido el propio Henry, y dispuesta a lo que hiciera falta, con tal de obtener venganza. Empezando por hechizar a todo un pueblo, robándoles sus memorias.

Abigail Griffin (The 100)

Abby no es mala, pero no podemos negar que algunas de las decisiones que ha tomado han hecho que nos cayera bastante mal. Empezando por ser la responsable (involuntaria) de la ejecución de su marido o de enviar a Los 100 a la Tierra (su hija incluida). Aunque, poco a poco está intentando redimirse.

Maryse Lightwood (Shadowhunters)

Entre unas cosas y otras, a la madre de los Lightwood, siempre le vas a encontrar un defecto. Miembro del círculo más íntimo de Valnetine, está dispuesta a lo que sea, para hacerse perdonar, aunque ello afecte a sus propios hijos. Clasista y homófoba, va a descubrir que tiene un hijo gay, y que se ha enamorado de un brujo. Y por si eso no fuera suficiente castigo, su marido la ha dejado, y la han despojado de sus runas. Nada le sale bien.

Francine West (The Flash)

La madre de la insufrible Iris no tuvo un papel destacado en la serie. Menos mal, porque, a saber qué más habría podido hacer. Fue una adicta que abandonó a su marido y a su hija pequeña, haciéndoles creer que había muerto, para aparecer veinte años más tarde, enferma terminal, y con un hijo cuya existencia ocultó a su padre y su hermana. Menudo elemento.

Penelope Blossom (Riverdale)

Desde luego, los Blossom son una joya. El padre mató a su hijo de un tiro en la cabeza. Y la madre está dispuesta a lo que sea por hacerse con la fortuna familiar. Desde liarse con el hermano gemelo de su difunto, tratar de matar a la suegra, y encerrar a su hija en un “correccional”, para curarla de su homosexualidad. Lógico que Sheryl sea tan inestable.

Esther Mikaelson (The Originals)

Esther tuvo una aventura con un vecino, que resultó ser un licántropo. Convirtió a sus hijos en monstruos, al transformarlos en los primeros vampiros. Fue la responsable indirecta del nacimiento del primer híbrido. Y luego, para arreglar sus desaguisados, decidió acabar con sus hijos, a toda costa, incluso ocupando diferentes cuerpos. Sólo consiguió cargarse al pobre Finn dos veces, (sigo con mi teoría de la maldición de los Finn de las series). 

Rowena (Supernatural)

Rowena es una bruja. En ambos sentidos de la palabra. Para llegar a ser la poderosa bruja en la que se ha convertido, vendió a su propio hijo, el pobre Fergus, y ha continuado traicionándole y tratando de matarle siglos después. Todo sea dicho, la “criatura” supo defenderse en la vida, convirtiéndose en nuestro añorado Crowley, el difunto rey del infierno.

Jiaying (Marvel’s Agents of Shield)

El hecho de que el poder de un Inhumano pueda absorber la fuerza de vital de las personas, para usarlo en su propio beneficio, curarse, y obtener, prácticamente, la eterna juventud, y, además, no siente ninguna preocupación por la vida humana, no es bueno, no nos vamos a engañar. La madre de Skye/Daisy/Quake intentó incluso matar a su propia hija.

Alisa Jones (Jessica Jones)

La madre de Jessica no era mala por naturaleza. Los experimentos que practicaron sobre ella la convirtieron en un ser indestructible, psicológicamente afectada, incapaz de sentir empatía, y capaz de matar a cualquiera con sus propias manos, solo porque le lleven la contraria. De acuerdo que la hija, no es precisamente un ejemplo de persona equilibrada, pero si tenemos en cuenta por todo lo que ha pasado, es un ángel, al lado de su madre.

Moira Queen (Arrow)

Vale que mala, mala no era, y que la excusa era proteger a sus hijos, pero, Moira engañó a su marido con el prototipo de villano y ocultó la identidad del padre de Thea. Eso podrían considerarse pecados “veniales” si no hubiera sido cómplice en la destrucción de parte de la ciudad que se cobró cientos de víctimas. Y aún así, fue capaz de ser favorita en unas elecciones municipales, que perdió sólo al ser asesinada. Para que luego nos quejemos de los candidatos que nos tocan en suerte.

Diosa (Lucifer)

Últimamente a Dios le sale familia de entre las piedras. Primero fue su hermana la Oscuridad (Supernatural), y después llegó Diosa, su ex-mujer, que ha estado durante milenios confinada en el infierno. Lógico que, una vez que consigue liberarse y ocupar el cero de una mujer atractiva y poderosa, decida aprovechar el tiempo perdido. Y teniendo en cuenta el egocentrismo y la arrogancia de la familia, tampoco es que hubiera que tenérselo en cuenta.

Rhea de Daxam (Supergirl)

Vale, esta es una villana en toda regla. Cumple todos los requisitos para ser la extraterrestre villana, dispuesta a dominar el mundo y a terminar con la humanidad, dispuesta a engañar, a traicionar y a asesinar, incluso a su propio marido. El hecho de que fuera interpretada por una de las múltiples Loise Laines de la historia de la televisión, fue un guiño simpático. Después de todo, otra de ellas hace de madre de Suprgirl, y hubieran podido ser consuegras.

Cersey Lannister (Juego de Tronos)

Y para acabar, no podemos olvidarnos de una de las mayores malvadas de la historia de la televisión. Dispuesta a, literalmente, todo, para obtener el poder absoluto que tanto desea, y que, una y otra vez, le es negado, mientras sus hijos caen uno tras otro, mientras ella les sobrevive.