Por fin se estrena Colony

por | 28 Mar, 2018 | Series

Con un par de años de retraso, por fin se estrena Colony en SyFy, el próximo día 8 de mayo. Para la presentación ha venido a España de promoción la mismísima Sarah Wayne Callies.

Colony es, sin duda, la sucesora argumental de Falling Skies. ¿La recordáis? Con aquel pedazo de campaña promocional para su estreno. No en vano era una serie producida por Spielberg y protagonizada por Noah Wyle.

Colony (cuya tercera temporada está a punto de estrenarse en USA) está protagonizada por Josh Holloway (el inolvidable Sawyer de Perdidos) y Sarah Wayne Callies (The Walking Dead, Prison Break.) Quiero que sepáis que no pude ir a la rueda de prensa, y me quedé con las ganas de preguntar su reacción ante la muerte de Carl Grimes, su “otro hijo”.

Ellos son Will y Katie Bowman, casados y residentes en Los Ángeles. O lo que queda de aquella ciudad, ahora convertida en una colonia aislada por un muro, que la separa del exterior y de otras ciudades; un muro que nadie puede atravesar sin permiso de la autoridad, algunos humanos oportunistas y sin escrúpulos, que prefieren trabajar para la fuerza invasora, a cambio de que no les falte de nada, y de mantener los ojos convenientemente cerrados.

El resto de la ciudadanía, claro, malvive, racionada y vigilada bajo la atenta mirada de un ejército de soldados y drones con orden de matar a cualquiera que se salga, por poco que sea, del orden establecido. Y, ese, aunque no lo parezca, no es el peor castigo posible.

 

Will fue policía, y tras un tiempo viviendo bajo la identidad falsa de un mecánico, se ve obligado a volver a su antiguo trabajo, con la misión de acabar con la resistencia, y desenmascarar a los cabecillas. Si lo consigue le devolverán a su hijo mediano, que se encuentra al otro lado del muro, nadie sabe dónde, ni si está vivo o muerto.

Además, si no coopera, los que correrán peligro serán los otros dos (un adolescente rebelde y una dulce pequeña) y serán los que sufran las consecuencias. Sea como sea, Will tiene que acabar con la resistencia, aunque su mujer (y eso él, por supuesto, no lo sabe) forme parte activa de ella.