Cinco razones para no perderse The end of the f***ing world

por | 27 Mar, 2018 | Series

Si estáis pensando que los medios nos pasamos los días afirmando que Netflix ha vuelto a hacerse con una serie revelación, os vamos a decir una cosa: estáis en lo cierto. Pero, ¿qué culpa tenemos nosotros, pobres seriéfilos empedernidos, si realmente la plataforma no deja de sorprendernos ni con sus producciones propias, ni con las que obtiene de otras cadenas? La última en sumarse a esta pequeña gran revolución ha sido The end of the f***ing world, un producto que ya venía avalado con el sello de calidad que supone para los que nos pasamos la vida viendo series que detrás de ella estuviera Channel 4.

Y es que el canal británico fue el responsable de títulos como Dead set, Utopia, Misfits (que fue emitida por E4, propiedad también de Channel 4) o la recientemente adquirida por Netflix Black Mirror. Títulos todos ellos, como veréis, con un toque muy peculiar que nos encandiló desde el principio. Y eso, precisamente, es lo que también ha ocurrido con The end of the f***ing world. Por si todavía no la habéis visto (solo lleva un mes en la plataforma, muchos estáis de exámenes… los gajes de la cuesta de enero), os damos cinco motivos para inaugurar el mes de febrero con un buen maratón.

 

1. ¡Está basada en un cómic!

¿Y acaso no son los cómics la pasión de muchos de los que os paseáis por nuestra web? Aunque con los cambios propios de toda serie que se basa en una novela gráfica (que se lo digan a los fans de The walking dead), The end of the f***ing world es una adaptación de un cómic publicado en 2011 por Charles Forsman que con su estilo grunge y desenfadado consiguió conquistar a varios lectores. Primero la novela (que, que sepamos, solo está disponible en inglés) o primero la serie, eso lo dejamos a vuestra elección. Pero que ambas merecen una oportunidad sí os lo vamos afirmando desde ya.

 

2. Su atractivo argumento

Según la propia plataforma Netflix, la sinopsis de la serie dice lo siguiente: “Ella tiene ansias de aventura. Él aguarda la oportunidad de asesinarla. Va a ser un viaje pero que muy raro”.  Para seros sinceros, a nosotros nos valió con leer esta breve descripción para darle una oportunidad a The end of the f***ing world. ¿No os vale a vosotros? Esperad, que todavía tenemos más cosas que deciros…

 

3. Sus capítulos se devoran en un santiamén

¿Qué son ocho capítulos de 20 minutos de media para vosotros, experimentados maratonistas de series? ¡Nada! The end of the f***ing world se puede devorar casi de una sentada sin que apenas nos demos cuenta. Cada uno de sus capítulos nos hace querer más, y cuando ese más solo supone un total de poco más de dos horas… nosotros no somos nadie para resistirnos a sus encantos.

 

4. Una muy interesante mezcla de géneros

Una comedia siempre está bien. Una cinta de cine negro está bien. Y una road movie de aventuras, por supuesto que también. Suponemos que, por eso, los responsables de The end of the f***ing world decidieron aunar estos tres géneros en pequeñas dosis de menos de treinta minutos obteniendo una mezcla tremendamente efectiva. Tanto, que realmente no sabíamos deciros con cuál de los tres definiríamos mejor la serie: por eso, una vez más, es mejor que la probéis por vosotros mismos. No todos los días se está delante de una especie de Bonnie y Clyde de las nuevas generaciones, oigan.

 

5. Alex Lawther y Jessica Barden

La timidez de James (Alex Lawther), mezclada con su ausencia total de sentimientos, combina a la perfección con el atrevimiento casi maleducado de la deslenguada Alyssa (Jessica Barden) desde el primer instante en que ambos se encuentran en pantalla. Sin ningún tipo de duda, The end of the f***ing world no habría funcionado tan bien como lo ha hecho de no ser por la presencia de sus dos protagonistas, que bordan sus actuaciones de principio a fin. Sin ellos nos sería prácticamente imposible concebir esta serie y nos atrevemos a afirmar que, gracias a ella, probablemente empecemos a verlos mucho más en pantalla. Aunque a muchos seriéfilos la cara de Lawther ya nos era familiar de otra producción original (y heredada ahora por Netflix) de Channel 4… ¿Recordáis el Cállate y baila (3x04) de Black Mirror? Correcto, él era el prota.

Estas son nuestras cinco razones para que este fin de semana tengáis una serie tan oscura como fresca que poder devorar, sin problemas, de una sentada. ¿Os animáis? Os dejamos con su tráiler y… ¡ya nos contaréis el resultado!